El Norte antioqueño se caracteriza por varias actividades, pero sobresalen la industrialización de la producción lechera y la abundancia de fuentes hídricas en la mayoría de sus municipios.

Esta región comprende 7.390 km², con municipios muy cercanos a Medellín, como San Pedro de los Milagros y Donmatías, y otros en límites con el departamento de Córdoba, como Ituango.

Esta región fue producto de la migración de los paisas que habitaban el Occidente antioqueño en el siglo XVIII, por ello su cultura se asemeja a la idiosincrasia de otras regiones, como el Suroeste y Oriente, a donde también llegaron colonos que partieron de Santa Fe de Antioquia y municipios cercanos.

En el Norte, el cultivo del café no fue representativo económicamente, a diferencia de actividades como la minería y el cultivo de frutas. El clima frío de estas altiplanicies cercanas al Valle de Aburrá propició la ganadería de producción lechera, lo cual fortaleció una industria de la que depende un gran número de familias de la región.

Varias fincas ofrecen a los visitantes la posibilidad de conocer el proceso de producción lechera, empresas de transporte ofrecen planes turísticos que recorren estos lugares y centrales hidroeléctricas cercanas. En los últimos años se han abierto parques que muestran no solo la economía lechera, sino otras actividades económicas tradicionales en la región. Esa riqueza económica y el movimiento turístico generado a su alrededor es conocido desde hace varios años como ‘La ruta lechera’.

Fuerte es también el arraigo católico en el Norte antioqueño. En municipios como Santa Rosa de Osos y Yarumal se ubican centros de formación para sacerdotes y religiosas; y en la iglesia Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá de Angostura es posible visitar el cuerpo del Padre Marianito, fallecido en este municipio en 1926 y beato de la Iglesia Católica desde el 2000.

Su riqueza hídrica ha permitido la creación de centrales hidroeléctricas. Embalses como los de Riogrande, Troneras y Porce proporcionan parte de la energía que se consume en el departamento. En muchos de sus ríos se facilita la práctica de actividades deportivas, por lo que en municipios como Belmira y Entrerríos incluso son famosos los festivales de pesca.

Al Norte antioqueño se accede fácilmente desde ciudades capitales cercanas. La Troncal Occidental, que conecta el Caribe con el Occidente del país y une a Montería con Medellín, cruza por el centro de la región, y de ella se desprenden vías para los municipios.

Las costumbres de los habitantes de esta región son, en su gran mayoría, de tradición paisa; sin embargo, la producción minera, los diferentes pisos altitudinales y la cercanía con regiones como el Bajo Cauca motivaron la llegada de costumbres de la cultura costeña a municipios como Valdivia e Ituango. Por esto, aunque su gastronomía se basa principalmente en los platos típicos paisas, algunos municipios agregan productos, recetas y tradiciones costeñas.

Reconocidos son también los productos de panadería. En lugares como Santa Rosa de Osos y Yarumal es común ver viajeros consumiendo y abasteciéndose de la conocida parva que tiene fama en otras regiones por su calidad.

El Norte es una de las regiones antioqueñas de buenos productores lecheros, de recursos hídricos que abastecen de agua y de energía eléctrica a otras regiones del departamento; además de ser reconocida por el excelente sabor en sus productos de panadería. Diecisiete municipios que, cada uno a su manera, aportan al crecimiento de Antioquia.